lunes, 6 de julio de 2009

LLEGÓ EL VERANO















Es así, aunque cada mañana me tenga que levantar a la misma hora, llegó el verano. Todo el mundo está en la calle. La noche ya no es patrimonio del botellón. Sirva esta foto que, por cierto, es de abril, para homenajear a la luz del verano. Cada vez que llega me digo 'no, pero si a mí me gusta el otoño, y su lluvia y sus tardes grises'. Me engaño, claro. Cuando el verano tarda en llegar me doy cuenta de lo que me gusta de verdad es la luz, los días largos, la gente en la calle, el buen humor que se respira, las ganas de hacer cosas... Lo que me gusta es la felicidad, por más que cuando te faltan cosas en tu vida quieras hacerte creer a ti mismo y a los demás que tú estás bien así. Celebremos la luz y dejemos que penetre en todos los minutos de nuestros días. Recargemos las pilas.

P.D.: Vaya, esta entrada me ha salido demasiado de blog de autoayuda.

Dom

1 comentario:

  1. Cuando uno se mete tan en el alma el placer por la melancolía de lo oscuro todo se torna otoño, lluvia y noche. La belleza de las estrella es directamente proporcional a la belleza de las margaritas... verdad?
    go on!

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